Monumental y magnÃfica iglesia de sillerÃa uniforme, bien proporcionada y de grandes dimensiones. Su torre, uno de los elementos arquitectónicos más sobresalientes, es esbelta y elegante, de dos cuerpos y con sillares tallados formando dobles pilastras en las esquinas. Tiene una pareja de huecos para las campanas en cada uno de los lados y está rematada por pináculos de bolas.
La portada es clásica, equilibrada en su composición y cobijada por un gran arco triunfal de intradós con doble fila de tarjetones. Sobre su cornisa hay una hornacina de concha con una imagen en piedra de la Virgen de la Asunción.
El interior es de una sola nave en forma de salón dividida en tres tramos cubiertos por bóveda de lacerÃa y ábside poligonal, además de la cabecera y los pies.
Uno de sus elementos decorativos más importantes es el Retablo Mayor, de estilo neoclásico simulando jaspes. En el ático hay un crucifijo, en el centro una talla de la Anunciación y dos más de San Pedro y San Pablo a los lados, todas ellas muy hermosas, como la del Santo Cristo, del siglo XVII, en la parte izquierda de los ángulos del emboque al presbiterio.
En la Capilla del Bautismo hay un lienzo con el Calvario, una pintura muy popular, y en una repisa la imagen pequeña de San Juan Bautista. En este mismo cuerpo, por el MediodÃa, hay un gran cuadro de Santa Rosa de Viterbo, dos tallas de San Jerónimo y San Cirilo de AlejandrÃa y dos lienzos de la Inmaculada y la Virgen de la Cabeza.
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