Olmeda de la Cuesta es un pueblo “amurallado” en el que el artista Vicente García García ha dejado su impronta a través de sus esculturas de ferrocemento que en combinación con la plantación de varias especies vegetales autóctonas en la que los olmos negros resistentes a la grafiosis cobran especial protagonismo y que conforman un entorno en el que el arte se mimetiza con el respeto al medioambiente.